Guía de meal prep

Cómo recalentar comida sin que se seque: guía de una chef

Por Heidi Müdespacher, chef y fundadora de The Right Plate

Miércoles, ocho de la noche. Llegas de la oficina, después de una hora en la I-95, abres el recipiente que preparaste con tanta ilusión el domingo y… el pollo parece de goma, el arroz está duro como piedra y la salsa se cortó. Lo metes dos minutos al microondas y los bordes queman mientras el centro sigue frío.

Esa comida no estaba mala. Se recalentó mal, y casi nunca es culpa tuya: a nadie le enseñan cómo se comporta el calor la segunda vez.

Cada semana cocino en Aventura para personas que se comen mis platos uno, dos o tres días después, en casa, al salir del trabajo. Por eso cada plato que sale de mi cocina está pensado con una pregunta en la cabeza: ¿cómo va a saber cuando lo recalienten? Esto es lo que he aprendido, plato por plato.

Por qué se seca la comida al recalentarla

La comida recalentada falla casi siempre por las mismas razones. Cuando las conoces, puedes esquivarlas todas.

  • Cada vez que calientas, se va agua. Cada ronda de calor saca humedad. Las proteínas magras, como la pechuga de pollo o el pescado blanco, casi no tienen grasa que las proteja, y son las primeras en secarse.
  • El almidón se endurece en la nevera. El arroz, la pasta y la papa cocidos se ponen firmes al enfriarse. Por eso el arroz frío se siente duro: necesita vapor, no solo calor, para volver a ablandarse.
  • El microondas calienta de forma desigual. Las orillas se cocinan mientras el centro sigue frío, así que le das otro minuto, y otro más. Cuando el centro por fin está caliente, el resto ya se pasó.
  • Ya venía cocinado al límite. Si el pollo se cocinó de más el domingo, recalentarlo el miércoles termina de secarlo.
  • Las salsas se cortan con calor fuerte. La crema, la mantequilla y los aderezos emulsionados se separan a máxima potencia.

Hay una regla que no cambia, uses el método que uses: el USDA recomienda recalentar las sobras hasta 165 °F (74 °C), medidos con termómetro de cocina, y guardarlas en la nevera de 3 a 4 días USDA FSIS. Todo lo que sigue es para llegar ahí sin perder la textura.

Tabla para recalentar según el tipo de plato

Esta es la chuleta que me gustaría ver pegada en la nevera de cada cliente. El truco está en elegir el método según cómo debe quedar la comida: jugosa, tierna o crujiente.

Desliza la tabla hacia los lados para leer todas las columnas.

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Tipo de platoMejor métodoConsejo de chef
Pechuga de pollo, pavo, cerdo magroSartén tapada a fuego medio-bajo, o microondas al 50 %Córtalo en tiras antes y añade una cucharada de caldo o agua antes de tapar
Muslos de pollo, guisos, carnes en salsaMicroondas u olla pequeñaLos más nobles. Revuelve a mitad de tiempo
PescadoHorno a 275–300 °F (135–150 °C), tapado con papel aluminioFuego bajo y paciencia. A máxima potencia en el microondas se pone duro
Arroz y granosMicroondas, tapado con papel de cocina húmedoRocía 1–2 cucharadas de agua por taza y suelta los granos con un tenedor
Pasta con salsaSartén a fuego medio-bajoUn chorrito de agua y revolver para que la salsa vuelva a ligar
Vegetales asadosHorno o freidora de aire, destapadosEl calor seco mantiene los bordes crujientes; el microondas los ablanda
Vegetales verdes o al vaporMicroondas en tandas cortasDe 30 a 60 segundos. Terminan de calentarse solos
Sopas, cremas y salsasOlla o microondasRevuelve seguido. Si la salsa se cortó, bátela con una cucharada de agua caliente
Empanizados o fritosFreidora de aire u hornoNunca al microondas si quieres que queden crujientes
Ensaladas, toppings crudos, aguacate, salsas de yogurNo se recalientanSácalos del recipiente antes de meterlo al microondas

¿Semana complicada? Sáltate el domingo de cocina. Mira el menú de esta semana y haz tu pedido de jueves a lunes, o escríbeme por WhatsApp al (786) 271-2702.

¿Microondas, horno o sartén?

No hay un aparato ganador: cada uno sirve para algo distinto.

Microondas: rápido, si lo usas con cariño. Casi todos lo ponemos a máxima potencia y cruzamos los dedos. Prueba así:

  • Reparte la comida en forma de anillo alrededor del plato y deja el centro vacío. Ahí es donde el microondas peor calienta.
  • Tápala con una tapa con ventilación o con papel de cocina húmedo para atrapar el vapor. El USDA también recomienda tapar y girar la comida para que se caliente parejo.
  • Usa entre el 50 % y el 70 % de potencia, en rondas de un minuto, revolviendo o girando entre una y otra.
  • Déjala reposar un minuto antes de comer: el calor sigue repartiéndose.

Horno, tostador o freidora de aire: para la textura. Usa calor seco cuando la comida debe quedar crujiente: vegetales asados, papas, cualquier empanizado. Para platos jugosos, como el pescado o una porción familiar grande, tapa con papel aluminio a 300–350 °F (150–175 °C) y destapa solo los últimos minutos.

Sartén: mi favorita entre semana. Una sartén con tapa y un chorrito de líquido funciona como una vaporera pequeña. Es perfecta para arroz, pasta y proteínas en tiras, y una vez caliente tarda casi lo mismo que el microondas.

La decisión en 10 segundos: si debe quedar jugoso, vapor (tapa más líquido). Si debe quedar crujiente, calor seco (horno o freidora de aire). Si va crudo, no se calienta.

Errores comunes al recalentar

Estos son los errores que más veo, y todos tienen arreglo fácil.

  • Máxima potencia y mucho tiempo. Es el camino más corto al pollo de goma. Baja la potencia y haz más rondas.
  • Calentar el recipiente completo. La ensalada, la guarnición fría y la salsa de encima terminan calientes. Separa primero lo que no va al calor.
  • Recalentar la misma porción dos veces. Cada ronda la seca más. Sírvete lo que te vas a comer y calienta solo eso.
  • Tapa sellada o sin tapa. Sellada acumula presión; sin tapa se escapa la humedad. Déjala entreabierta.
  • Arroz seco sin agua. El almidón necesita vapor. Una cucharada de agua lo cambia todo.
  • Una montaña en el centro del plato. Extiende la comida para que el calor llegue parejo.
  • Olvidar la fecha. Cómete primero los recipientes más antiguos y no pases de 3 a 4 días.

Comida pensada para recalentarse

Esto es lo que casi ninguna guía te cuenta: la mayor diferencia se decide en la cocina, días antes del microondas.

Cuando cocino para The Right Plate, cocino sabiendo que esa comida va a volver a ver el calor. Eso cambia muchas decisiones pequeñas:

  • Las proteínas se cocinan al punto, no de más, para que el recalentado no las pase.
  • Las salsas están hechas para aguantar. Evito las que se cortan fácil y elijo bases que vuelven a ligar con un poco de calor.
  • Los granos llevan la cantidad justa de agua, para que sigan tiernos después de una noche en la nevera.
  • Lo fresco y lo crujiente va aparte, así nunca terminas calentando una ensalada.
  • Cada plato combina proteína, carbohidrato y grasa, siguiendo el trabajo del Dr. Benjamín Ramírez, y además la grasa ayuda a que la proteína y los vegetales sigan jugosos al recalentarlos.

Hacer todo esto tú misma un domingo se puede. También son dos o tres horas entre supermercado, cocina y fregadero, y el riesgo de que el miércoles ya estés cansada de la misma tanda. Si prefieres abrir la nevera y encontrarte una cena hecha por una chef, lista en pocos minutos y que sigue sabiendo a cena, ese es justo el momento en que conviene que te cocinen.

Los platos individuales empiezan en $14. Haces tu pedido de jueves a lunes y lo recoges o te lo llevamos en Aventura y alrededores.

Heidi Müdespacher es chef en Aventura, Miami, y fundadora de The Right Plate, un servicio semanal de comidas preparadas por una chef.